Una pequeña parte de ella era consciente de su autodestrucción, pero a estas alturas había perdido totalmente el control. Vivía por y para su obsesión, sin importarle lo más mínimo las consecuencias y sabiendo que cuando quisiera parar sería demasiado tarde.

.

sábado, 10 de abril de 2010

It's only life

Hace tiempo que deje de tener una vida; simplemente existo. Cada día es un acto teatral en el que represento mi papel de la chica buena, sonriente y feliz que quiere comerse el mundo. Fingiendo todo el tiempo que estoy contenta, que no me siento terriblemente sola e incomprendida, que no tengo ganas de coger una cuchilla y cortarme hasta que sangre, que tengo el autoestima alto y no me siento inferior. Nadie sabe como soy ni lo que siento por dentro, llevo demasiado tiempo controlando mis emociones como para que eso se pueda notar. Se que estoy sola, pero tiene que ser bonito tener a alguien que te quiera, alguien capaz de alegrarte el día con solo una sonrisa, alguien que te diga lo guapa que estas y lo importante que eres en su vida. Una persona con la que compartirlo todo y con la que puedas ser tú misma y dejar de fingir. Empiezo a dudar de que algún día pueda encontrar el amor de verdad, estoy demasiado acomplejada para eso.

Ojalá todo volviera a ser como antes. Echo de menos esos tiempos en los que vomitaba 5 veces al día y pesaba 54 kilos. Puede que este enferma, pero prefiero ser bulímica a estar como estoy ahora. Vale, ya casi nunca vomito, pero ¿a qué precio? Sigo con mis malditos atracones y como no vomito he engordado muchísimo. Debo de andar por los 59-60 kilos (o puede que algo más) y me han salido michelines y barriga. Me siento como una mierda, pero sigo comiendo y comiendo durante todo el día sin dar tregua a mi estómago? Nunca estaré lo suficientemente obsesionada como para dejar de comer. Me sigo engañando y prometiendo no picar entre horas, no comer pan, no merendar ni almorzar… y sigo creyéndome mis propias mentiras y cayendo en la tentación, en palabras de Vetusta Morla <>. Todo esto es más simple de lo que parece, si quiero adelgazar solo tengo que dejar de comer. Suena muy fácil pero sé que a la hora de la verdad todo se complica y me encuentro en una lucha interna: mi conciencia contra mis instintos. ¿Cómo voy a enfrentarme al mundo si ni siquiera tengo fuerzas para pelear contra mi misma?

No hay comentarios:

Publicar un comentario