Una pequeña parte de ella era consciente de su autodestrucción, pero a estas alturas había perdido totalmente el control. Vivía por y para su obsesión, sin importarle lo más mínimo las consecuencias y sabiendo que cuando quisiera parar sería demasiado tarde.

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lunes, 26 de abril de 2010

O fingo muy bien, o a mis padres no les importo nada...

Despues de cuatro días comiendo indiscriminadamente y vomitando estoy por los suelos, anímicamente hablando. He comido incluso sin hambre, simplemente por puro aburrimiento, y lo peor es que cuando empiezo ya no puedo parar. No tengo ganas de ir de fiesta, ni siquiera de salir a la calle, y en casa me siento como un puto cero a la izquierda, Para colmo el domingo volví a cortarme, dos finas rayas justo encima de la ingle izquierda. Hubiera seguido llenadome de cortes por la cadera y los brazos, pero no puedo porque las heridas son demasido evidentes. No puedo permitirme tener más cicatrices como la de la muñeca o las cinco de la cadera derecha. Odio en lo que me estoy convirtiendo (¿en lo que me he convertido?).
Hoy tengo que volver a mi minucioso control de la comida y retomar mi plna de adelgazar un kilo por semana hasta los 50, aunque de momento voy mal porque de ayer ha hoy he subido 600g y peso 59,6. Me siento fatal, pero se que me lo merezco por comer sin ningun tipo de control.









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