Una pequeña parte de ella era consciente de su autodestrucción, pero a estas alturas había perdido totalmente el control. Vivía por y para su obsesión, sin importarle lo más mínimo las consecuencias y sabiendo que cuando quisiera parar sería demasiado tarde.

.

domingo, 6 de junio de 2010

El gran maestro Fito

Puedo escribir y no disimular,
es la ventaja de irse haciendo viejo.
No tengo nada para impresionar
ni por fuera, ni por dentro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario