Una pequeña parte de ella era consciente de su autodestrucción, pero a estas alturas había perdido totalmente el control. Vivía por y para su obsesión, sin importarle lo más mínimo las consecuencias y sabiendo que cuando quisiera parar sería demasiado tarde.

.

viernes, 23 de julio de 2010

55'5

Si cierras los ojos todavía puedes sentir el miedo.
El miedo a ser descubierta, a no poder parar,
a perder totalmente el control, a llegar a un punto sin retorno.
Recuerdas esa estupida frase de hace años,
"nunca podré ser bulímica porque me da asco devolver".
Y es que hay cosas que jamás pensaste hacer.
Cosas como vomitar unas 5 veces al día,
cortarte con cuchillas o cualquier objecto punzante que tuvieras a mano,
estar a punto de llorar en los probadores de una tienda,
no querer salir con las amigas por tu cuerpo...
Tengo miedo de seguir sintiendo esto durante toda la vida,
estoy demasiado acostumbrada a esto como para comportarme normalmente.
Por suerte tengo una talento sobrenatural para fingir.





No hay comentarios:

Publicar un comentario