Una pequeña parte de ella era consciente de su autodestrucción, pero a estas alturas había perdido totalmente el control. Vivía por y para su obsesión, sin importarle lo más mínimo las consecuencias y sabiendo que cuando quisiera parar sería demasiado tarde.

.

jueves, 29 de julio de 2010

Story of a girl

Cada día solía atravesar la ciudad con un vaso de Starbucks en la mano; no porque le gustase el cafe, sino porque le daba estilo. Llevaba gafas de sol incluso en los días nublados sólo para emular a las estrellas de Hollywood y nunca salía de casa sin maquillaje.
En el fondo sabía que en algun momento se acabaría cansando de fingir y actuar para mantener una imagen. Desearía dejar los tacones en casa y salir a la calle en Converse para saltar en los charcos, o tumbarse en el sofá escuchando rock a todo volumen mientras rompe las entradas VIP para algun concierto de una rubia tonta con implantes de silicona.
En eso consistía todo, en dejar de vivir para los demás y empezar a hacerlo por ella misma. Sin falsas sonrisas, sin hipocresía y sin tener que ser perfecta a cada minuto.




No hay comentarios:

Publicar un comentario