(06/12/08)
Tenía 15 años y me parece que llevaba ya un tiempo vomitando. Me sentía orgullosa de ello, me creía superior y pensaba que era más lista que nadie.










Ella es una chica divertida, con estilo, inteligente, creativa y que disfruta saliendo con sus amigas. ¿Se me olvida algo? Ah, si…
Vomita al menos dos veces a día, tiene en su cuerpo pequeñas cicatrices por cortarse con la cuchilla del sacapuntas, se siente terriblemente sola e incomprendida, cree que es inferior a los demás y se odia a cada instante.
Ella acaba de cumplir los 17 y se supone que debería estar disfrutando de toda la vida que tiene por delante. Sobra decir que, obviamente, no lo hace.









