Una pequeña parte de ella era consciente de su autodestrucción, pero a estas alturas había perdido totalmente el control. Vivía por y para su obsesión, sin importarle lo más mínimo las consecuencias y sabiendo que cuando quisiera parar sería demasiado tarde.

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martes, 11 de mayo de 2010

Meow!

No entiendo cómo los gatos pueden soportar 7 vidas; yo tengo una y, la verdad, empiezo a estar harta de ella.



Always the same

- ¿Y porqué creiste que esta vez sería diferente?
+ No sé, tal vez pensé que en algun momento tendría que hacer algo bien en la vida.




Nobody can understand me


Que no te cuente mis problemas no significa que no los tenga.







domingo, 2 de mayo de 2010

Esto es lo que hay...

Se acabó escribir textos lamentandome de mi enfermedad, de mi falta de constancia y voluntad, diciendo que me doy asco y que me siento solo... SE ACABÓ.
No voy a vovler a mi blog hasta que no haga algo como una persona normal. Día que coma bien, día que me puedo meter a mi blog. Tampoco miraré los blogs de las demás si he comido mal, tengo que aprender a ser fuerte.
Dos entradas más abajo hay una nueva titulada ED (estaba en borrador), en ella cuento mis opiniones y me desahogo, hablo de mi historia con la bulimía y como la vivo. Es mi ultima entrada hasta que esté al menos 5 días comiendo bien.
Me va a doler dejar de entrar cada día al blog, dejar de escribir textos en clasa para desahogarme, dejar de mirar blogs de otras personas... pero es lo que hay.

jueves, 29 de abril de 2010

ED

Este no es un post bonito, con frases de ánimo o canciones que reflejen como me siento. Esto simplemente es para expresarme y explicar lo que me esta pasando. No pretendo que nadie se siente identificado (aunque tal vez haya gente que comparta esto) porque trata de MI caso en particular. En fin, necesitaba soltar todo lo que tenía dentro...

Mía te da una falsa sensación de control. Sientes que llevas las riendas de tu vida, que tomas tu la decisión de vomitar y que lo haces porque quieres. Sólo cuando estás lo suficientemente metida en esto te das cuenta de lo equivocada que estabas.

En mi caso creo que tardé más de un año en saber (¿aceptar?) que era bulímica. Pensaba que yo solamente comía demasiado y luego vomitaba para librarme de todas esas calorías innecesarias que me harían engordar, pero bajo ningún concepto tenía un trastorno de la alimentación. Tuve que buscar en Internet en lo que consistía la bulimia para asumirlo. “Vómitos en intervalos de al menos dos veces a la semana en un periodo de 3 meses” ( o algo así). ¿Dos veces a la semana? Por favor… yo en esa época vomitaba al menos 3 veces al día, y obviamente llevaba más de tres meses haciéndolo! Me costó asumirlo, vale, pero lo hice..
En ocasiones, cuando estaba sola en casa comía hasta que me dolía el estómago y casi ni podía ponerme recta. Ha llegado a comer (después de la comida o al merendar) de o tres tazones de leche con muchos cereales, 4 tostadas grandes con mantequilla, miel, mermelada o aceite, casi medio paquete de galletas, yogures, queso, jamón , pan, frutos secos y tortitas de maíz con York-queso. Lo peor cuando quieres salir de la bulimia es evitar los malditos atracones. Desde casi mediados de marzo hasta mediados de abril intenté vomitar muy poco o no hacerlo, pero seguía con mis malditos atracones porque sentía que no los podía evitar. ¿El resultado? pasé de 55 y algo a casi 63 kilos, engordé unos 8 kilos. Varias veces había intentado no volver a vomitar, siempre fracasaba. Tras varios intentos de superarlo y volver a llevar una vida normal me dí cuenta de que ya no era yo la que controlaba lo que comía, lo que vomitaba o co que frecuencia lo hacía; era Mía, que cada vez me estaba atrapando más.
Muchas veces pensé en contárselo a mis padres, a mi hermana, a alguien que me ayudase a salir, sólo lo pensé, jamás lo llevé a la práctica. Quería ( y aún quiero) conservar esa “salida fácil” para no sentirme tan culpable si como algo indebido, en grandes cantidades o que engorde mucho. Cuando te atracas o comes cosas muy calóricas como postres, pizzas, hamburguesas, lasaña… siempre te vas a sentir culpable (a no ser que seas una persona normal con una vida normal XD) y al vomitar tal vez llegues a aliviar esa culpa, pero te embarga una inmensa sensación de fracaso, te ves incapaz de lucha por o que quieres, con el autoestima por los suelos. Cada vez que vomitaba me prometía a mi misma que esa sería la última vez, que desde ese instante volvería a comer normal. Me ponía mil planes para adelgazar y creía que tendría la suficiente fuerza de voluntad y constancia como para cumplir todo eso. No me importaba cuantas veces fracasara y me rindiera, yo me seguía creyendo capaz y me autoengañaba de todas las formas posibles basandome en las disculpas y argumentos más absurdos.
Me acuerdo de que mucho antes pensaba "yo nunca podré seer bulímica porque me da asco vomitar", que ingenua era.! No se muy bien cuando empecé a vomitar o por qué lo hice, solo tengo imágenes sueltas en mi mente:busacando en internet cómo vomitar y todo tipo de tips, inclinada sobre el inodoro provocandome arcadas pero incapaz de vomitar, aprediendo que si poní alta la música ahogaba el ruido, la primera vez que probé a vomitar con el cepillo de dientes para que no se me notasen más aun las marcas de los dedos... Antes me sentía feliz cuando vomitaba, me encantaba hacerlo porque me sentía realizada y más lista que nadie. No entendía a las chicas que decian en los foros o en sus blogs que nadie se metiera en esto, que era un infierno y que empezar a vomitar es el peor error que se puede cometer. Ahora las entiendo, al principio te gusta, pero cuando estás atrapada busca desesperadamente salir de este ED que está consumiendote, que hace que pierdas la ilusión por todo, que te odies a cada instante y que te sientas una completa fracasada.


lunes, 26 de abril de 2010

O fingo muy bien, o a mis padres no les importo nada...

Despues de cuatro días comiendo indiscriminadamente y vomitando estoy por los suelos, anímicamente hablando. He comido incluso sin hambre, simplemente por puro aburrimiento, y lo peor es que cuando empiezo ya no puedo parar. No tengo ganas de ir de fiesta, ni siquiera de salir a la calle, y en casa me siento como un puto cero a la izquierda, Para colmo el domingo volví a cortarme, dos finas rayas justo encima de la ingle izquierda. Hubiera seguido llenadome de cortes por la cadera y los brazos, pero no puedo porque las heridas son demasido evidentes. No puedo permitirme tener más cicatrices como la de la muñeca o las cinco de la cadera derecha. Odio en lo que me estoy convirtiendo (¿en lo que me he convertido?).
Hoy tengo que volver a mi minucioso control de la comida y retomar mi plna de adelgazar un kilo por semana hasta los 50, aunque de momento voy mal porque de ayer ha hoy he subido 600g y peso 59,6. Me siento fatal, pero se que me lo merezco por comer sin ningun tipo de control.