Ahora vive prisionera de la torre, cada piedra de las paredes es parte de ella, al igual que cada pedazo de su cuerpo, cada pensamiento le pertenece también a la atorre, como una perfecta simbiosis. La princesa se ha dado cuenta de que ella posee la única llave para escapar, y lo intenta. Pero nunca llega al final de la escalera., siente tanto miedo del exterior de que podrá cambiar, que siempre vuelve corriendo a su habitación de la torre. Piensa que fuera dejará de ser perfecta, y ese pensamiento casi obsesivo es como una cadena que la mantiene en la torre, Cuando logre superarlo y se enfrente a sus miedo tendrá la opción de escapar. El problema es que la princesa es una cobarde sin fuerza de voluntad y a estas alturas está totalmente descontrolada.



No hay comentarios:
Publicar un comentario