Una pequeña parte de ella era consciente de su autodestrucción, pero a estas alturas había perdido totalmente el control. Vivía por y para su obsesión, sin importarle lo más mínimo las consecuencias y sabiendo que cuando quisiera parar sería demasiado tarde.

.

viernes, 19 de febrero de 2010

Querido diario:

¿Por qué sigo haciendo esto? Ante la más mínima tentación desaparece todo mi supuesto autocontrol. Me doy cuenta de que soy totalmente extremista. Tan pronto me obsesiono con sevirme poca comida , no engordar, bajar de peso y todas esas cosas, como me llevo a la boca todo lo que encuentro a mi paso ; me da igual dulce o salado, frio o caliente, sólo me importa comer, y una vez que empiezo no puedo parar. Me digo a mi misma que deje de comer como uan puta cerda, pero con otra voz me digo que da igual, que continue. ( Genial, soy estremista y además bibpolar ¬¬) No quiero ir a la cena de clase, ni a la cena con amigas por mieod a comer, jamás me había pasado esto, y creo que yevaré entre uno y dos años. ¿ Hatsa que extremos seré capaz de llegar? cada vez tengo más gans de ser anorexica, y maldigo el día que descubrí el vómito como recurso. Si no fuera bulímica lo tendría mucho más fácil para adelgazar, poruqe no me hincharía pensando que no afectaría a mi peso poruqe despueés lo vomitaria todo. Tengo esperanzas de estar más cerca de la anorexia cuando me vaya a la universidad. Sola, sin padres que me controlen, podré comer lo que quiera ( o no comer ), viviré del aire.
Me doy cuenta de que siempre actúo igual: me planifico para no comer apenas, para resistir, pero luego cualquier cosa desta la bestia que llevo dentro. Me encantaría estar delgada ( casi al extremo) y decir cossas como " yo no como de eso", " paso, no tengo hambre", " ya comí antes".

Obsesionada, sí, pero no lo suficiente.


No hay comentarios:

Publicar un comentario